Cómo cuidar un lilium o lirio, en maceta y en tierra
- Luz mucha, con sol suave
- Riego húmedo, sin encharcar
- Temperatura 12-25 °C
Un lilium bien llevado vuelve a florecer cada año durante una década. La mayoría duran uno solo, y casi siempre por el mismo motivo: se corta la hoja antes de tiempo. Aquí tienes lo que necesita y, sobre todo, qué hacer cuando la flor se pasa.
Antes de nada, una aclaración de nombres. En España se llama lirio a dos plantas distintas que no se cuidan igual, así que conviene saber cuál tienes.
De nuestro vivero
Lilium
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Lilium, lirio, azucena: ¿son lo mismo?
Casi. Lilium es el nombre del género botánico. Azucena se usa sobre todo para el Lilium candidum, el blanco clásico. Y lirio es donde empieza el lío: en España se llama lirio tanto al lilium como a plantas de un género completamente distinto, el Iris.
No es una discusión de nombres sin importancia, porque los cuidados son distintos. Si lo que tienes salió de un bulbo escamoso y da flores grandes con seis pétalos y estambres muy visibles, es un lilium y esta guía te sirve. Si tiene hojas planas en abanico y rizoma en vez de bulbo, es un iris y necesita otra cosa.
¿El lilium es de interior o de exterior?
De exterior, aunque puedes tenerlo dentro mientras está en flor.
El lilium es una planta de jardín, balcón o terraza. En el clima de la costa catalana vive fuera todo el año sin problema, también en invierno, cuando el bulbo está bajo tierra en reposo.
Dentro de casa aguanta perfectamente las semanas que dura la floración, junto a una ventana luminosa. Lo que no funciona es dejarlo dentro después. Cuando la flor se pasa, el bulbo pasa un par de meses cargando las reservas del año que viene, y para eso necesita luz de verdad. En un salón no la tiene. Sácalo a la terraza en cuanto se marchite la última flor y lo tendrás otra vez el año que viene.
Luz: mucha, pero no a mediodía
El lilium quiere bastante luz. Lo ideal es sol directo por la mañana y sombra en las horas centrales del día, sobre todo en verano.
A pleno sol de julio en una maceta, la flor dura mucho menos y los pétalos se queman por el borde. En sombra completa, en cambio, el tallo se estira buscando luz, se vuelve endeble y acaba doblándose por el peso de las flores.
Riego: constante, nunca encharcado
Esta es la parte donde se pierden más liliums, y siempre por el mismo motivo: el bulbo se pudre.
La regla es sencilla: sustrato ligeramente húmedo y nunca empapado. Comprueba con el dedo dos centímetros de profundidad; si sale húmedo, no riegues.
- En floración: es cuando más agua pide. En verano y en maceta puede ser cada dos o tres días.
- Después de florecer: se va reduciendo poco a poco.
- En reposo invernal: casi nada. El bulbo está durmiendo y el agua solo lo pudre.
El plato bajo la maceta es el enemigo silencioso: si queda agua estancada, la raíz se asfixia. Vacíalo diez minutos después de regar.
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Qué hacer cuando se marchitan las flores
Aquí está la diferencia entre tirar la planta cada año y tenerla una década. Y es lo que casi nadie cuenta.
1. Corta la flor marchita, no el tallo. En cuanto una flor se pasa, córtala justo por debajo. Así la planta no gasta energía en producir semilla.
2. Deja la hoja hasta que amarillee sola. Este es el paso clave. Después de florecer, el lilium pasa semanas fabricando reservas para el bulbo a través de las hojas. Si cortas el tallo entero nada más marchitarse la flor porque queda feo, le estás quitando la comida del año que viene y el bulbo saldrá débil o no saldrá.
Espera a que la hoja se ponga amarilla y seca por sí sola —puede tardar seis u ocho semanas— y entonces corta a ras.
3. El invierno. El bulbo pasa el invierno bajo tierra, en reposo. En el clima mediterráneo de costa puede quedarse en la maceta al aire libre sin problema: solo hay que dejar de regar casi por completo. En zonas de heladas fuertes, mejor resguardar la maceta.
4. En primavera vuelve a brotar solo. Un poco de abono para plantas con flor cuando aparezcan los primeros brotes ayuda bastante.
El lilium en maceta, y en tierra
En maceta necesita profundidad más que anchura: el bulbo se planta a unos 15 cm y necesita espacio por debajo. Maceta honda y con agujero de drenaje, siempre. Una maceta ancha y baja es el error más común, y se paga con un bulbo que no engorda.
En tierra va mejor y da flores más grandes, porque la raíz tiene espacio y el sustrato no se seca tan rápido. Elige un sitio con sol de mañana y suelo que drene: en tierra pesada y arcillosa el bulbo se pudre con las lluvias de otoño.
Un truco de jardinero: a los liliums les gusta la cabeza al sol y los pies a la sombra. Plantar algo bajo alrededor que dé sombra a la base mantiene el bulbo fresco y alarga la floración.
Problemas más frecuentes
El tallo se dobla. Falta de luz, o flores muy pesadas. Un tutor discreto lo resuelve; más luz lo previene.
Los capullos se secan sin abrir. Casi siempre falta de agua durante la formación del capullo, o un cambio brusco de sitio. El lilium agradece que no lo muevan mientras está formando flor.
Hojas amarillas desde abajo, en plena temporada. Exceso de riego. Deja secar y comprueba el drenaje.
No ha vuelto a florecer. Casi siempre es que se cortó la hoja demasiado pronto el año anterior. También puede ser que el bulbo se haya quedado sin espacio: cada tres o cuatro años conviene sacarlo, separar los bulbillos y replantar.
Manchas naranjas en la hoja o bichos. El escarabajo del lilium, un coléoptero rojo brillante muy vistoso, devora la hoja rápido. Se quita a mano en cuanto se ve.
Para el jarrón
Si lo cortas para poner en agua, córtalo cuando el primer capullo esté a punto de abrir, no antes. Y retira los estambres con cuidado en cuanto abra la flor: el polen mancha muchísimo y no sale de la ropa.
Cambia el agua cada dos días y corta un centímetro de tallo en diagonal.
En resumen
- Planta de exterior. Dentro de casa, solo mientras dura la flor.
- Luz abundante, con sol de mañana y sombra al mediodía.
- Sustrato húmedo pero nunca encharcado; el bulbo se pudre con facilidad.
- No cortes la hoja hasta que amarillee sola: es lo que alimenta la floración del año siguiente.
- Maceta honda y con drenaje.
- Retira los estambres para el jarrón: el polen mancha.
En nuestro vivero del Maresme cultivamos liliums y otras plantas de flor de temporada. Si tienes dudas con el tuyo, escríbenos y te ayudamos.
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