Cómo cuidar un ciclamen: guía completa

September 01, 2026

El ciclamen tiene fama injusta de planta que se muere enseguida. En realidad pasa otra cosa: casi todo el mundo lo trata como una planta de interior normal, y no lo es. Es una planta de invierno, y hay dos cosas que se hacen mal casi siempre.

Ciclamen en flor cultivado en el vivero de Napuplant, en Montgat

Error número uno: el calor

El ciclamen florece en invierno y quiere frío. Su temperatura ideal está entre los 12 y los 16 °C.

Cuando alguien lo compra y lo pone en el salón junto al radiador —que es lo intuitivo, porque parece delicado— la planta se viene abajo en una semana: las hojas amarillean, los tallos se doblan y las flores se pasan.

El mejor sitio es el más fresco y luminoso que tengas: una galería, un porche cubierto, el alféizar de una ventana o directamente fuera, en un balcón resguardado. Aguanta el frío mucho mejor de lo que la gente cree.

Error número dos: regar por arriba

Esto es lo específico del ciclamen y lo que más se ignora.

El ciclamen crece desde un tubérculo que asoma en la superficie del sustrato, y del centro de ese tubérculo salen todos los tallos. Si riegas por encima, el agua se queda en ese corazón, y el tubérculo se pudre. Es la causa de la mayoría de ciclámenes que se pierden de golpe sin motivo aparente.

Se riega por abajo:

  1. Pon agua en el plato.
  2. Deja que la maceta la absorba unos 15-20 minutos.
  3. Tira el agua sobrante. No lo dejes en remojo.

Y si riegas por arriba porque es más cómodo, hazlo por el borde de la maceta, nunca sobre el centro de la planta.

Detalle de las flores y hojas de un ciclamen — Napuplant

Luz

Mucha luz, pero indirecta. No le va el sol directo intenso, aunque en pleno invierno el sol de la mañana no le hace daño.

Mantenimiento durante la floración

Las flores y hojas marchitas no se cortan: se arrancan. Se sujeta el tallo por la base, se da un giro suave y sale entero.

Si lo cortas con tijera, el trocito de tallo que queda se pudre y esa podredumbre puede extenderse al tubérculo. Es un detalle pequeño con consecuencias reales.

Qué hacer cuando amarillea en primavera

Aquí es donde la mayoría lo tira a la basura, y es justo cuando no hay que hacerlo.

Que el ciclamen amarillee al llegar la primavera no significa que esté muriendo: significa que ha terminado su ciclo y se va a dormir. Es su comportamiento normal.

  1. Cuando empiece a amarillear, reduce el riego progresivamente hasta cortarlo del todo.
  2. Retira las hojas secas.
  3. Deja la maceta con el tubérculo en un sitio fresco, seco y a la sombra todo el verano. Sin agua.
  4. A final de verano o principio de otoño, sácalo, renueva el sustrato y vuelve a regar poco a poco.

Rebrota y vuelve a florecer. Un ciclamen bien llevado dura años y cada temporada da más flores, porque el tubérculo engorda.

Problemas más frecuentes

Hojas amarillas en pleno invierno. Demasiado calor, casi seguro. Muévelo a un sitio fresco. Si además el sustrato está empapado, exceso de riego.

Se dobla entero de golpe. O le falta agua —comprueba el sustrato— o el tubérculo se ha podrido. Si el sustrato está húmedo y sigue caído, es lo segundo.

Moho gris en la base. Botritis, por exceso de humedad y poca ventilación. Retira lo afectado, ventila y riega solo por abajo.

No florece. Poca luz, demasiado calor, o le falta abono para plantas con flor durante la temporada.

Toxicidad

El tubérculo es tóxico por ingestión para personas y mascotas. Fuera del alcance de perros y gatos.

En resumen

  • Frío y luminoso: entre 12 y 16 °C. Nunca junto al radiador.
  • Riego por abajo, y tirar el sobrante. Jamás sobre el centro de la planta.
  • Flores marchitas se arrancan con un giro, no se cortan.
  • Si amarillea en primavera, no lo tires: está durmiendo. Seco y a la sombra todo el verano.

En nuestro vivero de Montgat cultivamos ciclámenes de temporada. Si el tuyo tiene mal aspecto, escríbenos y te decimos si tiene arreglo.